Había una vez, (porque así empiezan todos los cuentos, no
preguntes porqué
una linda niña, que vivía en una ciudad del país. Esta niña
estaba enamorada del guapo vecino (nuestro verdadero objeto de interés) llamado
Joel, que vivía en su mismo edificio. La niña pasaba todo el día arreglándose
para él, salía de su apartamento unos minutos antes de que el llegara, y le
sonreía.
Pasaron meses y meses, y Joel nunca le dirigió la palabra, ella cayó presa de un enorme espíritu de venganza, compró un libro de brujería, y conjuró lo siguiente: “He aquí que Joel no podrá probar en adelante de las mieles del amor, sino sólo de decepciones. El día que caiga enamorado, el sueño se apoderará de él, dormirá día y noche y despertará en el momento en que el amor haya desaparecido”.
Así pasaron los años, y los amores. En cuanto Joel se enamoraba, no podía soportar el sueño, tenía que regresar a su casa desde dondequiera que estuviera para no quedarse dormido fuera. A veces dormía por unas horas, otras veces por varios días, hasta que la chava de la que estuviera enamorado, dejara de interesarse en el por haber desaparecido.
Esto pasaba siempre, una y otra vez, hasta que…
Próximamente Capitulo 2
Ayer lo estuve viendo y... recorde aquel tiempo. Me dio mucho gusto poder recordarlo. Así que tengo la firme intención de retomar este blog para seguir plasmando ideas y capítulos de mi vida en él.